Un día un gran sabio dijo: Para ganar no hay que esforzarse, sino madurar.
martes, 18 de septiembre de 2012
Una mirada, una desdicha
Me gustaría pensar que no te molesta mi presencia ni mis andares por ese lugar al que tanto nos gusta ir. Una mirada tuya, una desdicha mía y viceversa.
Ese paso tuyo hacia mí, y esa mirada que hace meses, me hacías ver y me reflejabas en tu rostro, tu seguridad perpetua y tranquilidad serena.
Ese paso tuyo hacia mí, no de hace meses, sino de hace pocas horas, muy diferente, tu mirada, tu seguridad y tu tranquilidad, no es la misma. Las personas no cambian, solo dejan ver su verdadero lado, el lado el cuál, puede ser peor o mejor para las personas que quieran querellarse contra toda desdicha humana del actuar... Actuabas de una manera, la cual, me gustaba por como te comportabas, aquel día, de hace semanas, no me respondiste, puedo pensar que te molestó la pregunta o puedo pensar que simplemente te doy igual. Ya nada es lo mismo que antes, una mirada tuya, es solo una mirada más... una desdicha mía, es una razón más por la que pensar día a día por todos los comentarios insospechados y corruptos de la sociedad que hoy en día, no solo no sabe actuar frente a problemas difíciles, sino que no sabe actuar ni en frente de sus compañeros.
En mi opinión las personas no cambian, solo dejan ver su lado verdadero, y puede que lo haya dicho antes, pero solo quiero resaltar lo que es ser verdadero y el andar con una máscara durante toda la vida
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