Un día un gran sabio dijo: Para ganar no hay que esforzarse, sino madurar.
martes, 11 de septiembre de 2012
Mandamiento de cumpleaños
Nada más gratificante que una felicitación de una persona a la que quieres mucho, pero cuando esa felicitación no llega, puede ser la que te arruine el día.
Se puede saber mucho, o no saber nada, pero a la hora de saber el carácter de una persona, ni ella misma sabe como es...
Esperas con paciencia esa felicitación, la cuál, esa espera, se hace infinita y eterna, hasta que de pronto te llega una novedad... ¿Sorpresa? No, otra persona a la que para ti te resulta... poco importante... con un "Felicidades" y no respondes por sosería.
Poco a poco van pasando las horas, los minutos y los segundos hasta que cae la noche y se hace el día siguiente, como cualquier otro día, y sigues esperando esa felicitación, cada vez con menos posibilidades que las de antes.
00:00 del día siguiente... ya no hay más felicitaciones por parte de tus amigos ni familiares, lo cuál, te hace pensar, de manera negativa, en esa posibilidad, y se te acaban las esperanzas...
Pero como se suele decir, la esperanza es lo último que se pierde...
Quién sabe, si a partir de esa hora una nueva felicitación atrasada llegará a tu tablón y te sorprenda, como hace siempre, con esa mirada y esa voz que para ti, es la única que existe...
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