Un día un gran sabio dijo: Para ganar no hay que esforzarse, sino madurar.
viernes, 26 de octubre de 2012
Pero...
Pero la verdadera historia no empieza ahí...
- Un solo gesto desinteresado puede ser uno que cause intriga y angustia. Puede que te sientas identificado o identificada con lo que digo pero te lo aseguro, no va por ti.
Simple y llanamente, y resumiendo en pocas palabras.. Tú [si tú], puedes ser la persona en la que esté pensando ahora...
- Me gustaría ser la causa de tus insomnios y tus "no paro de pensar en él", siéntete útil, como yo alguna vez me he sentido. Solo quiero oírte decir mi nombre, llámame o hazme algún gesto.. mi sonrisa estará garantizada pero.. ¿y la tuya?
Pero la verdadera historia continua y todo esto no es una entrada más.. es una entrada menos
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