Un día un gran sabio dijo: Para ganar no hay que esforzarse, sino madurar.
martes, 5 de febrero de 2013
Misericordia
Entonces es cuando sientes el vértigo, la adrenalina, esa sensación de esperanzas. Tantas cosas que ocurren cuando escuchas tu nombre dicho por esa persona, cuando la susodicha persona te habla, te mira, y a veces, te toca, algún simple gesto que puede acabar en una sonrisa de oreja a oreja. Un par de ojos que, con los cuales, sientes esa seguridad en su mirada. Cada vez que estás con esa persona, cada minuto y cada segundo, se aprovecha como ningún otro momento jamás ocurrido. Un día sin la susodicha, puede ser un día en profunda depresión. ¿El tiempo? Tu peor enemigo... Junto a él/ella = El tiempo vuela, y se escapa de tus manos sin que puedas decir ni una sola palabra.... Sin él/ella = El tiempo se ralentiza por momentos, queda ahí, quito, desamparado y confuso. ¿Adelantarlo o pararlo? Una cuestión en la que solo influyes tú. Tantas preguntas que hacerle, tantas cosas que contarle y tantas risas que pasaréis juntos, a veces, con una planificación adelantada, a la hora de la verdad, te quedas quieto, parado, sin saber que decir y hacer... pero es que conmigo pasa todo lo contrario y a veces todo lo que dije... El tiempo vuela si, lo que se aprovechar los momentos únicos que en un tiempo puede que dejen de ocurrir...
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